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Al hacer referencia a la evolución de internet, es bueno mirar desde el pasado recuperando un buen libro de Ignacio Ramonet que acertaba en muchas de sus hipótesis.

 

“Internet, el mundo que llega”.

Los nuevos caminos de la comunicación.

Siempre estamos ante una auténtica vorágine de publicaciones cuya temática principal gira entorno a las Nuevas Tecnologías de la Información y de las Comunicaciones y el impacto que estas tienen y tendrán prácticamente en todos los ámbitos de la sociedad que nos espera nada más superar la mítica barrera del año 2000.

Con este párrafo comenzaba un articulo que escribí en 1998 para la revista TEMAS PARA EL DEBATE y en el que hablaba del libro de Ignacio Ramonet “Internet, el mundo que llega”.

Ahora, casi 20 años después, lo recupero para el blog pensando en la evolución de internet y en algunos aciertos que el libro ha tenido desde entonces.

Analizo el libro, pero también expresaba algunas preocupaciones y retos cuando todavía casi no podíamos imaginar lo que ha sido la evolución de internet a lo largo de estos últimos años.

Hablamos de 1998, cuando, por poner un ejemplo, lo de las Redes Sociales eran tan sólo una mera utopía y los modems que teníamos en casa, de marcación telefónica disponían de conexiones a 14 o 28K y tenías que elegir entre hablar o navegar.

Sobre lo que eran aquellos aparatos, tienes un buen artículo nostalgia en https://www.xatakamovil.com/xatakamovil/que-fue-de-los-modems-de-marcacion-telefonica-los-pitidos-de-la-nostalgia

Y es que de todos esos libros que están en las estanterías , se pueden encontrar verdaderos manuales bienintencionados y trabajados con la dedicación de quien sabe de la crucial importancia que éste tema tiene para el desarrollo presente y futuro de la sociedad y otros, desafortunadamente más de los deseables, que no hacen sino subirse al carro de la moda.

El libro de Ignacio Ramonet estaba y está dentro de la primera categoría.

Ramonet tuvo el acierto de juntar en este libro la visión de varios autores con diferentes puntos de vista.

Eran artículos aparecidos en “Le Monde Diplomatique” entre mayo de 1993 y agosto de 1996 y publicados primero en Francia bajo el título de “Internet. Léxtase et L´effroi”.

El libro que ha terminado siendo un manual de la evolución de internet, era un conjunto de artículos en los que los autores tenían una impresión de éxtasis o de horror ante el nuevo fenómeno que comenzaba a crecer.

Era “esa red electrónica que permite conectar entre sí a todos los ordenadores del planeta” y que tuvo su desarrollo masivo en 1989 “cuando los investigadores del CERN en Ginebra puesieron a punto la World, Wide, Web, la telaraña basada en el concepto de hipertexto, que transformó internet en una red de uso más cómodo”.

Hablaba ya el autor de que internet ya planteaba “un cúmulo de problemas nuevos -jurídicos, éticos, políticos, culturales” que había que ir resolviendo a medida que se desarrollaba.

 

El libro está estructurado en 5 partes en las que, visto con el tiempo, podemos ir viendo la evolución de internet.

En la primera parte se nos plantea el tema de los nuevos escenarios de la Comunicación Mundial, un mundo descentralizado, el de la red, en el que los términos Mundialización y globalización están ya en boca de todos y en el que, como señala Armand Mattelart, “La comunicación se ha profesionalizado y el modelo empresarial de las comunicaciones se ha impuesto en el conjunto de la sociedad como único modo de comunicarse” por lo que la lucha de estos tiempos está entre vivir en el pluralismo cultural o dejarse arrastrar por el culturalismo hegemónico de unos pocos.

De esta primera parte cabe destacar por su curiosidad el artículo de Ingrid Carlander “las avanzadillas del cibermundo” en el que se introduce al lector en los trabajos -¿visionarios?- que el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) viene ralizando desde hace años bajo la dirección de Nicholas Negroponte intentanto poner a punto las comunicaciones del futuro y el firmado por Juan Antonio Carral que nos ofrece una visión del origen, el presente y el futuro de Internet y que Ignacio Ramonet debería haber puesto al comienzo del libro.

Cuando hablamos de la evolución de internet hay que tener en cuenta que hay que repensar la sociedad. Estábamos y estamos ente un salto cultural impredecible, ¿nuevos paradigmas?.

En la segunda parte del libro, bajo el título de “El mejor de los mundos” encontramos aquellos artículos que tratan de dar luz a aquellos aspectos más positivos de la red en cuanto a los cambios que se van a ir produciendo.

Señala Jöel de Rosany que “las características del nuevo espacio económico, social y cultural inmaterial, al que llaman también “ciberespacio”, escapan a los análisis de los que viven y razonan de acuerdo al antiguo modelo”.

Porque los criterios de la sociedad industrial y de la economía de mercado ya no son aplicables.

En el universo de la evolución de internet, también se hablaba en aquellos comienzos de la relación política.ciudadanía. Las nuevas formas de participación política, el acceso de todos al saber y en el libro, Pierre Lévy da alguna clave. “La inteligencia colectiva se basa, ante todo, en un principio: todo el mundo sabe algo. Se trata de profundizar el proyecto republicano de garantizar el acceso de todos al saber”.

Se habla también de la democracia electrónica y del peligro que ya suponía pensar que la democracia se profundizaría solo por la facilidad que supone la posibilidad de votar por internet.

Como señala Riccardo Stagliano en su artículo, “si ese procedimiento se reduce solo a pulsar el botón del mando a distancia, no tenemos una democracia, si no sólo una manifestación de voluntades. La interactividad inmediata pierde su contenido y se transforma en peligroso multiplicador de la estupidez” (algo que ya estamos muy acostumbrados a ver en la actualidad)

Pero internet, la red de redes, no era ya en sus comienzos sólo un paisaje de bondades.

También hay evidentes peligros totalitarios que estmos viendo en esa evolución de internet. Nuevas trampas y nuevos peligros.

En el apartado “¡alerta en el ciberespacio!” se encuentran varios interesantes artículos.

Hablamos y hablábamos ya de una profunda desorientación.

Sobre esa idea, puedes encontrar una interesante mirada en el este libro:

https://plenaccion.es/francesc-torralba-un-mundo-volatil/

“Una desorientación fundamental que completa y perfecciona la desregulación social y la desreglamentación de los mercados financieros”.

El control de la cibereconomía, el peligro de que la crueldad del capitalismo incontrolado, “se legitime a través de la sociedad de la información construyendo las autopistas del futuro para su beneficio casi exclusivo”

Cuando apareció el libro de Ramoneda, se contaban unos 90 millones de usuarios conectados a internet.

Los datos a día de hoy son ya inimaginables en aquellos momentos.

 

Desde este enlace se puede ver la evolución de internet desde los años 80

https://datos.bancomundial.org/indicador/IT.NET.USER.ZS

Cerraba entonces ese artículo con un párrafo con el que sigo estando completamente de acuerdo casi 20 años después.

De nosotros, de los ciudadanos de a pie, de las personas solidarias depende que esta nueva herramienta no se convierta en el paraíso de una elite, porque como señala Ramonet “para que esa nueva era sea testigo del desarrollo de las culturas, las solidaridades y las libertades, a no tardar los ciudadanos deben apropiarse de internet, antes de que, una vez más, la aristocracia de las finanzas, los medios de comunicación y el ocio se apoderen de la red, definitivamente, para su propio beneficio”. (y en esas andamos todavía)

Utilicemos, por tanto, la red como una heramienta de trabajo, de comunicación, también ¿por qué no?, de ocio pero no olvidemos la solidaridad, la formación, la evolución y la defensa pacífica y democrática de todas las culturas, porque como dejó escrito Federico García Lorca, “El día que el hambre desaparezaca, va a producirse en el mundo la explosión cultural más grande que jamás conoció la humanidad. Nunca jamás se podrán figurar los hombres la alegría que estallará el día de las Gran Revolución”.

Con Internet, sin duda y con un buen uso podríamos contribuir a que ese deseo se haga realidad. Solo de nosotros depende:

Hoy, como en aquellos finales de los años 90 del siglo pasado, el futuro puede estar en nuestras manos o escaparse como agua entre los dedos de unas manos insolidarias, irracionales y ancladas en el pasado.

Es la evolución de internet desde sus comienzos. Han pasado casi 20 años. La evolución de internet todavía será más grande y radical apenas en los próximos 5 años.